• Bastones Trail 310 Mont Blanc GiPron
  • Bastones Trail 310 Mont Blanc
Bastones Trail 310 Mont Blanc GiPron
Bastones Trail 310 Mont Blanc
  • ¡En oferta!

Bastones Trail 310 Mont Blanc

84,00 € Impuestos incluidos 99,00 € 15,00 €
(3/5) sobre un total de 2 puntuaciones
Leer las opiniones
Últimas unidades en stock

Bastones Trail 310 Mont Blanc GiPron para Ultra Trail o Trail Running son altamente resistentes y especialmente en terrenos técnicos dan un excelente rendimiento.

Medida
Color

Recibe este producto sin gastos de envío

 

Pago Seguro Pago Seguro con Tarjeta PSD2 o Bizum

 

Envíos gratuitos Envíos gratuitos a partir de 49€ (excepto peso elevado)

 

Envio entre 48/72 h Envio a cualquier parte de la peninsula entre 48 y 72 horas

Somos de confianza:
  • visa
  • mastercard
  • maestro
  • paypal
  • bizum
  • sequra

Comprados juntos habitualmente

Bastones Trail 310 Mont Blanc
84,00 € 99,00 € 15,00 €
Bastones Trail 310 Mont Blanc

Información del producto

Bastones Trail 310 Mont Blanc GiPron

para Ultra Trail o Trail Running son altamente resistentes y especialmente en terrenos técnicos dan un excelente rendimiento. Los bastones Gipron 310 MontBlanc están construidos en aluminio 7075, que es uno de los materiales más resistentes y livianos utilizados en la mayoría del aeronaves por su dureza y capacidad de resistencia a la fatiga.

Peso: 180gr.

BASTONES GIPRON PARA TRAIL RUNNING
El modelo 310 Mont Blanc de aluminio de trail running del fabricante italiano GIPRON están siendo el best seller en bastones en el año 2019, debido a sus grandes prestaciones. Aún siendo de aluminio, el GIPRON 310 Mont Blanc ha entrado en el mercado de los bastones de trail running con mucha fuerza debido a su increíble ligereza.

Rígido, cómodo, eficaz, ligero y fiable son las características que más destacan los usuarios del GIPRON 310 Mont Blanc que además tiene la punta en "widia".

¡Qué gran dilema! Es aquella decisión que puede marcar la diferencia y lo sabemos. Es por esta razón que nos lleva, a menudo, quebraderos de cabeza hasta minutos antes de la salida de una competición.

Para hablar ampliamente del tema, debo dejar fuera del dilema a aquellos corredores que tienen clarísima la respuesta: a los incondicionales de los bastones que aunque salgan en los 10k de asfalto del pueblo se los llevan por si acaso y también debo excluir a los máximos detractores que, aunque hicieran un kilómetro vertical con la barbilla pegándose bofetones en las rodillas a cada zancada, no se los llevarían. Evidentemente he caricaturizado ambos polos y siempre, ya me conocéis, lo hago con todo el respeto. En la libertad está la magia de este deporte.

Este artículo va dedicado a todos aquellos que dudamos hasta segundos antes del pistoletazo.

Los bastones pueden ser una gran ayuda, de hecho, para ello están pensados y los usamos en nuestro deporte, más allá de un atuendo que queda muy bien y viste mucho. Pero si no los sabemos usar de forma correcta, técnicamente me refiero, acabarán siendo un lastre tanto si los llevamos en la mano durante kilómetros como si los tenemos colgando de la mochila o en la parte baja de la espalda, atados a un cinturón, y nos van rebotando a cada paso que damos.

La decisión no siempre es fácil. Aún sabiéndolos usar y sacando grandes beneficios de ellos, hay carreras para los que son apropiados y otras que no.

Tanto en los recorridos muy corredores y poco técnicos como en los extremadamente técnicos no nos serán de gran ayuda. En el primer caso porque lo que nos va a interesar es poder correr rápido, sin nada que nos comprometa, sin florituras, ni añadidos. Buscaremos fluir con el mínimo estorbo. Y, en el segundo caso, porque seguramente nos serán de más ayuda unas manos libres para podernos apoyar en las rocas o cogernos de árboles que llevarlas ocupadas con un elemento que, a lo mejor, no podemos ni clavar bien.

En la larga distancia o en KV, para mí, es cuando son más apropiados y necesarios. Está claro que en un vertical, si a parte de tirar de piernas, podemos tirar de brazos, pues todo esto que ganamos, tanto porque cargamos menos en el tren inferior, de tal modo que retrasaremos la fatiga en esta parte del cuerpo, como porque conseguiremos más potencia si usamos las cuatro extremidades. Es matemática pura: 2 + 2 = 4

El sentido de usarlos en la larga distancia es mucho más completo y, a la vez, complejo. Desde mi punto de vista, su función en estas competiciones es claramente para combatir el desgaste general: tanto a nivel muscular, como articular, como psicológico en muchos momentos porque combinar su uso o no nos puede ayudar a cambiar el ritmo y a romper monotonías.

Y de la misma forma que en un KV, si podemos repartir el esfuerzo en las cuatro extremidades cargaremos mucho menos las piernas que son el motor básico que nos tiene que llevar hasta la meta. 

Pero debemos tener en cuenta que el desgaste físico general va a ser algo superior porque metabólicamente introducimos una acción metódica a largo plazo, la de los brazos trabajando a toda máquina, de tal modo que los bastones los debemos usar si lo hemos entrenado. De lo contrario, seguramente, la factura a pagar será más alta que su beneficio. Pero esto no es ningún secreto, cada vez más, sabemos y somos conscientes de que las cosas no son gratuitas y que el “yo no entreno”(cada cual a su nivel) no es ni real ni verdadero.

Para mí, la gran disyuntiva está en aquellas carreras en las que se combinan tramos de todo tipo y de distancia larga pero no ultra. En estas competiciones es en las que me cuesta decidirme y encontrar el equilibrio entre los tramos en los que los voy a necesitar y en los que me molestarán. Debo sopesar bien si sacaré el suficiente provecho de ellos, durante el tramo que los use, como para arrastrarlos plegados el resto del recorrido. 

¿Son únicamente para las subidas?

Hay quienes llegan a la cima y lo primero que hacen es plegar los bastones y colocarlos en la mochila. Estoy, en parte, de acuerdo con este gesto. Es evidente, que en bajada somos mucho más ágiles y rápidos sin ellos si lo que buscamos es efectividad y velocidad. Pero en situaciones de larga distancia donde lo que cuenta es la regularidad o cuando vamos ya muy cansados, pueden sernos de gran ayuda, incluso en las bajadas. Nos ayudan a evitar caídas cuando la fatiga ya nos lleva al error y nos protegen las articulaciones del tren inferior porque amortiguan el impacto.

En resumen, los bastones son un gran aliado siempre que sepamos usarlos y lo entrenemos de vez en cuando, tanto a nivel técnico como muscular, como la alimentación en carrera o haber usado un calzado antes de lanzarnos a correr; nada de probar cosas nuevas en competición. De todos modos llevarlos porque sí, es una insensatez absurda que no nos beneficia en nada.

Total, que ahora mismo no tengo claro si he incrementado el dilema o he puesto algo de luz en el tema. Aquí reside la grandeza de estas decisiones que nos mantienen en duda los días antes de muchas carreras y avivan el fuego y la emoción que buscamos en este juego.

BA310-105

También podría gustarte

Porta Bastones Arch Max Quiver Bag Pro Porta Bastones Arch Max Quiver Bag Pro

Porta Bastones Quiver Bag Pro

(4,5/5) sobre un total de 2 puntuaciones
24,90 € Antes 28,50 €
-3,60 €
  • ¡En oferta!